De acuerdo con las Cortes Constituyentes se comunica al Regente del Reino para su promulgación como ley.
Palacio de las Cortes, ocho de junio de mil ochocientos setenta.
Por tanto:
Mando a todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas de cualquier clase y dignidad, que lo guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar en todas sus partes.